En este mundo del golf, o tienes dinero, o eres alguien fuera de lo corriente, o conoces a alguien realmente influyente. Si no cumples ninguno de esos requisitos, difícilmente llegarás a competir en la élite del golf. ¡Pues se acabó! Ahora ya sí que sí puedes sentir la presión del hoyo 18. Ya no depende de lo hábil que seas con los botones, si no de tu estilo para dibujar un swing, de tu precisión y de tu fuerza. ¿Quién dijo que yo nunca podría ser golfista?