

Pero el modo por excelencia del juego y que lo ha sido siempre en todos los títulos de la franquicia Total War, es la opción Campaña. En ella tendremos que elegir liderar a uno de los países (entre los que se encuentra la todopoderosa España) y conquistar todo aquello que nuestra ambición y pericia nos permita. Como en los anteriores Total War, tendremos que gestionar nuestro ejército (crear escuadras, movilizar zonas de influencia, etc.) pero además podremos utilizar elementos como la diplomacia, la religión o la economía para conseguir nuestros propósitos. La manera de gestionar cada acción se iniciará desde un enorme mapa donde tendremos controlado a nuestro ejército (brutal el cambio que ha sufrido el mapa con respecto a sus predecesores:ya no es un mapa tipo Risk en dos dimensiones, ahora el globo terraqueo tiene curva y estamos ante todo un mapa geográfico que representa fielmente la realidad). Los movimientos que realicemos siguen el modelo de turnos, lo que nos permitirá pensar pausadamente cuál será nuestro próximo paso. Pero en el momento en que coincidamos con otro Estado en un mismo terreno pasaremos a la acción en modo tiempo real, y es aquí donde veremos el tremendo potencial del juego. En definitiva, el modo de juego se mantiene intacto, y menos mal, porque la mecánica de Total War siempre fue envidiable.

Viviremos épicas batallas en 3D por tierra y mar (¡sí! Auténticas batallas navales, no esas ñoñerías que veíamos en otros Total War, donde eran totalmente secundarias; aquí sí pintan algo, y mucho);veremos como nuestros enemigos caen y se retiran o como nuestras tropas son vencidas, todo ello mientras tomamos decisiones y estrategias sin posibilidad de rectificación. No lo tendremos fácil porque las posibilidades de maniobra y de ataques son tan abiertas que las opciones de juego serán tan numerosas como nuestra creatividad bélica.
Otra de las opciones de juego es la modalidad Jugar Batalla, donde, sin más dilación, apareceremos en medio de un enfrentamiento donde sólo puede quedar un ganador. Simplemente nos dedicamos a luchar ya que el mapa por turnos desaparece.
Y si eres de los que te consideras un experto tienes permiso para lanzarte al modo multijugador que te permitirá batirte en duelo con otros siete participantes en red.

Desde el punto de vista gráfico estamos ante un título de lo más conseguido pero tendremos que tener un equipo acorde con las circunstancias para poder disfrutar al máximo ya que los requerimientos son especialmente altos.
Las batallas navales son espectaculares, como las intros de animación que presentan algunos capítulos.
La ambientación sonora también esta a la altura que se presupone a un título de estas características. Y, como es sana tradición en la saga de Creative Assembly, el juego está doblado y traducido al español. Hacer todo lo que tenemos que hacer y que estuviese en inglés sería ya demasiado.

Lo bueno:
- La ambientación grafica y sonora.
- La inclusión de batallas navales.
- El salto gráfico cualitativo que supone con respecto al resto de títulos Total War.
- IA muy mejorada.
- Tremendamente adictivo.
- Modo multijugador online.
Lo malo:
- Se necesita un PC con altos requerimientos para disfrutar al 100%.
Publicidad
Etiquetas:
Multijugador online, arcade, y mucho más
Boletín de juegos
Especiales de juegos
La comunidad: blogs, foros...

