No sabemos muy bien cual ha sido la razón que ha impulsado a Activision a desarrollar un título basado en la licencia de Shrek, pero lo que si sabemos es que hay ideas que más bien deben quedar guardadas en un cajón y que nunca, nunca deben ver la luz. Este es el ejemplo del juego que nos atañe, que a falta de probar la versión para PS2, sólo os podemos decir que es un juego de esos que te hacen decir: "¿En qué pensaban cuando lo desarrollaban? ".
Gráficamente no es ninguna maravilla. Cierto es que estamos hablando de GBA, una portátil con gráficos 2D, pero después de ver innumerables maravillas en esta portátil, no entendemos el
desaguisado gráfico de Shrek Super Slam. Los colores para empezar "bailan" en muchas fases y en muchas ocasiones no se corresponden con los colores reales de nuestro personaje. Seguramente sea un BUG del copón, pero aún así, la cosa no mejora mucho con los colores correctos.
Los modelados de los personajes son cutres hasta decir basta, pero no contentos con esto, se aderezan con unas lamentables animaciones que nos recuerdan mucho a cuando jugábamos con muñecos y les adelantábamos el puño para golpear, es decir, una pose ridícula a la hora de golpear.
Si los gráficos eran malos, el sonido sigue en la misma línea. A las escasas melodías, hay que añadirles los efectos FX que son realmente toscos y mal realizados, y hacen que en más de una ocasión nos planteemos si estamos jugando a un juego de la Gameboy Original.
Por último, y siguiendo en la
línea mediocre del título, hablemos de la jugabilidad. Cierto es que es un juego de lucha, y que el objetivo a fin de cuentas es meter mamporros, pero también un videojuego de estas características debe cumplir una serie de requisitos, como buen manejo y como no diversión¿y Shrek Super SLam carece de estas características. El manejo, aunque simple, es duro e impreciso, ya que nuestros personajes tardan en reaccionar después de golpear y parece que pesan al moverse por los escenarios. Además a la hora de golpear en el aire, la imprecisión hace que el golpear a un enemigo con una patada aérea sea un milagro.
También hay que sumar a esto los escenarios, que en teoría tendrían que ser un aliciente para la diversión, pero el diseño de los niveles lo único que hace es entorpecer la acción, y hacen que el juego se convierta en un "corre que te pillo" para pelear.
En general,
Shrek Super Slam pertenece a ese escaso número de títulos que no tienen absolutamente ningún aliciente para ser jugados. Es cierto que está destinado a los niños, pero es un juego en el que ni los más pequeños encontrarán un çapice de diversión.
Lo bueno:
- Shrek en GBA.
Lo malo:
- Los gráficos.
- El sonido.
- La jugabilidad.
- Que se desaproveche una licencia así.
>>by
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