No hace mucho comentábamos la tercera entrega del
Midnight Club, juego de conducción que nos sumerge en el oscuro mundo de las
carreras clandestinas al más puro estilo
A todo Gas.
¿En qué consiste este nuevo Mix? Es el mismo juego al cual se le han
añadido unos cuentos extras, entre los cuales, el más sustancioso es una nueva ciudad:
Tokio.
La mecánica del juego ya la conoces, dispones de una determinada cantidad de pasta para invertir en
tu primer coche y sus correspondientes mejoras. A partir de ese punto deberás de
participar en carreras clandestinas para conseguir más pasta para comprar vehículos cada vez más potentes. Los circuitos no son cerrados y consisten en una concatenación de
checkpoints repartidos por la ciudad por los cuales debemos ir pasando decidiendo, en cuestión de milésimas de segundos, el camino óptimo para llega a la meta. Entre carrera y carrera podremos
rodar libremente por la ciudad y visitar los edificios clave de la ciudad, por ejemplo en Tokio nos podemos acercar hasta la
Torre de Tokio, por el Tokio Dome o rodear el Palacio Imperial.
El resto del juego es idéntico al MC3, con un
excelente apartado técnico que explota casi al 100% las posibilidades de la PlayStation2 y con una
jugabilidad que supera con creces a los Need For Speed Underground de EA. La
BSO se sale, un discazo recopilatorio perfectamente clasificado en estilos musicales que luce por luz propia.
No te olvides que dispones de un editor de circuitos y la posibilidad de
jugar online con más gente.
¿Me lo compro? Tu verás, si no tienes la tercera entrega en tu juegoteca deberías pensar en adquirirlo.
Si ya tienes el Dub Edition, es cuestionable. No es un disco que ofrezca muchas novedades pero la sensación de recorrer una ciudad nueva siempre es un aliciente para los seguidores.
Lo BuenoPoder importar tus coches del MC3.
La nueva ciudad: Tokio.
La jugabilidad, alucinante.
La BSO es de las mejores que puedes encontrar en un juego de este género.
Lo MaloUn único circuito nuevo es algo escaso.