
En el juego que nos ocupa nos ponemos en la piel del Cabo Frank Keegan, responsable del éxito de las misiones denominadas Husky, en los glaciares de Sicilia, y Varsity, en pleno territorio nazi. Estos objetivos quedan claros desde el comienzo del juego, donde una excelente introducción acompañada de imágenes de archivo nos explica la situación en que se encuentra el conflicto y el origen de la división paracaidista, así como su participación inminente en la guerra.
Una vez ubicados en la contienda y elegido el nivel de dificultad del juego, apareceremos dentro de un avión listos para saltar en nuestro paracaídas directos a Sicilia y a empezar la acción. A diferencia de otros títulos similares, en Medal of Honor: Vanguard no dispondremos de una pantalla/tutorial en el que podamos familiarizarnos con el control de nuestro personaje y con el armamento del que podemos disponer, sino que nada más dar con nuestros pies en el suelo veremos a nuestros compañeros corriendo bajo fuego enemigo y a una multitud de nazis preparados para freírnos, así que más vale que nos hagamos pronto con los controles porque en caso contrario la partida durará bastante poco. Nuestros movimientos son los habituales de la saga (saltar, agacharse, tumbarse, punto de mira, etc...), en cuanto al armamento, disponemos de ametralladoras de diferente tipo, granadas, el indispensable rifle francotirador y hasta la propia culata del mismo. A medida que avancemos en el juego iremos recogiendo munición con el que recargar nuestro equipo, así como nuevo armamento del que iremos apropiándonos.
Como es propio de este tipo shooters, deberemos guiar a nuestro soldado en primera persona mientras alcanzamos los objetivos o lugares clave (como un camión, una iglesia, un pelotón de soldados) que además servirán de punto de control o autoguardado de la partida. Una vez que los superamos aparecerán nuevas minimisiones hasta completar una misión o pantalla del juego. Durante las campañas que nos van encomendando contaremos con el inestimable apoyo de nuestros compañeros de división quienes en más de una ocasión nos salvarán de una más que segura muerte, aunque el diseño del juego está pensado para que seamos nosotros quienes lideremos la tropa.
En cuanto a los enemigos, la IA no está muy conseguida pero aún así no nos lo pondrán nada fácil, sobre todo los francotiradores y los que disponen de artillería pesada. Para orientarnos, en la parte inferior izquierda de la pantalla veremos un radar que marca la posición de nuestra tropa, los enemigos y el objetivo a alcanzar. Otro aspecto destacable es la vida de nuestro protagonista, no existe una barra de energía como tal sino que cuando recibamos un número considerable y continuo de disparos daremos con nuestra piel en la tierra.
El apartado gráfico está cuidado, al nivel de los títulos anteriores. Los efectos sonoros de bombas, disparos, aviones, etc.. son destacables y nos meten de lleno en la contienda. El diseño de los personajes y edificios también cumplen holgadamente. Además el juego está completamente traducido al castellano, sin duda, un punto a favor.
Lo mejor
La ambientación gráfica y sonora
Traducción al castellano
Lo peor
No existe un tutorial para aprender el manejo del personaje.
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