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A lomos de un dragón
Etiquetas: ps3 lair accion 
Experimenta el fragor de la batalla a lomos de un dragón mitológico. Derriba otros dragones, ayuda a tu infanteria y, cuando sea necesario, echa pie a tierra y desenvaina tu espada.


Hay estos días en la tele un anuncio de un coche que te pregunta cosas del tipo ¿has bailado el lago de los cisnes en el lago de los cisnes? ¿has conducido desnudo? Aún te quedan cosas por hacer bla bla bla... Pues bien, después de jugar a Lair podríamos preguntar ¿has cabalgado un dragón en el fragor de una batalla, conduciéndolo contra los dragones enemigos y arrasando con tropas poco amistosas? Y es que eso es lo que nos ofrece Lair. Montados a lomos de un mítico dragón alado, de los que escupen un buen chorro de fuego por sus apestosas fauces, nos toca participar en la batalla para librar a nuestros pobres soldados del ataque de los dragones. Digamos que es como la infantería y la aviación en la guerra convencional. Pero, ¿no es evidente que es mucho más atractivo "pilotar" un dragón en vez de un mísero avioncete? Nosotros ya hemos catado lo que es azuzar un dragón, y creemos que los pilotos de combate son unos pobres desarrapados en comparación. Factor 5 nos ofrece el típico juego de naves, pero dando una última vuelta de tuerca, y muy bien dada.

Con el mando Sixasis manejamos al dragón a nuestro antojo. Podemos hacer picados en los que la fuerza del aire se oye, podemos remontar el vuelo hostigando al dragón, haciéndole que deje de planear y se dedique a batir sus poderosas alas, y podemos incluso aterrizar sobre las tropas enemigas, aplastándolas a todas. En tierra, con el dragón podemos correr, escupir fuego, arrollar y poco más. Pero en el aire es otra cosa, ese es nuestro medio. Luchando contra otros dragones es donde realmente se aprecia la calidad del juego. Primero debemos fijar nuestro objetivo, luego nos lanzaremos sobre él, y entonces podremos o achicharrarlo hasta convertirlo en dragón a la parrilla o liarnos a golpes con él, cosa que, si hacemos bien, que es algo complicado, hará que el tiempo se ralentice, de tal modo que podamos hacer combos, dando como resultado una secuencia de combate espectacular, de lo mejor del juego.

Pero, por si montar un dragón pudiese parecer poca cosa, habrá momentos del juego en el que tendremos que ir a pie, combatir como uno más y olvidarnos de lo poderoso que es uno cuando entre sus piernas hay un dragón enorme. La verdad, siempre es de agradecer que el soldado jinete pueda desmontar y humanizarse un poco.

En esta primera toma de contacto podemos apreciar el detallismo del dragón y del soldado que encarnamos, detallismo que no está tan desarrollado en lo que respecta al paisaje, pero, qué demonios, cuando se está volando "a pelo" lo de abajo queda difuminado sí o sí.

De momento sólo hemos podido completar el tutorial, destinado a hacernos con los mandos de semejante criatura mitológica, que no es cosa fácil, y luego ya nos metemos de lleno en la primera de las batallas. Hay una lucha encarnizada por un puente, y nosotros debemos velar por nuestros soldados, bien echándoles una mano contra la infantería enemiga, bien quitándoles de encima a unos cuantos minotauros, o bien dedicándonos a los dragones enemigos.

Promete el juego, sobre todo en lo que es el manejo del dragón, pero se ve que hay cosas por mejorar, desde ese parco detallismo en aquellas zonas donde no hay acción, hasta en los movimientos de las tropas de infantería, demasiado lineales. Otro factor en contra es que si decidimos que queremos chocarnos contra una pared, lo que haremos es resbalar por ella hasta que ésta termine y luego seguiremos con el vuelo. Y es que, ya se sabe, poder hacer lo que se quiera en un videojuego siempre es un valor añadido.>>by Yulep.

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