Juegos
Es de agradecer que Devil May Cry se estrene en la nueva generación por algunos aspectos clave como:
- un ritmo trepidante;
- unos personajes con un gran carisma;
- una estética gótica personal reforzada por una banda sonora de rock duro inconfundible;
- una jugabilidad espectacular y asequible a cualquier jugador que se sorprenderá a sí mismo haciendo asombrosas cadenas de combos con sencillas combinaciones de botones;
- una rica combinación de armas con las que afrontar cualquier lucha: armas de fuego, cuerpo a cuerpo, combinado con ciertos poderes demoníacos;
- unos jefes finales colosales;
- un argumento infernal, la lucha entre el bien y el mal, el cielo y el infierno no tiene fin mientras queden balas en nuestro cargador y almas a las que mandar al infierno;
- un sistema de mejora de habilidades y potenciación de nuestro armamento totalmente libre, por lo que las posibilidades en un principio parecen muchas.

Todo esto es lo que convirtió en un referente del género de acción al primer Devil May Cry, y es lo mismo que encontraremos en su cuarta entrega.
¿El pero? El que la potencia de la nueva generación haya servido para perfeccionar todos estos aspectos pero no para aportar cosas nuevas.
Quizás debamos esperar a una quinta entrega para que la saga vaya más allá...

No obstante, lo cierto es que sí que hay cambios, como que nuestro protagonista principal ya no es Dante sino Nero, a pesar de que se le parezca sospechosamente tanto en su aspecto físico como en el modo de encarar la misión de mandar a la marionetas satánicas al agujero infernal de donde salieron.

Pero no abandonamos el control del primer hijo de Sparda por completo, aunque su papel será secundario. Tan solo lo controlaremos durante un tercio aproximadamente de las misiones, teniendo en cuenta que el título se compone de 20 misiones a lo que se añaden otro tanto de misiones secundarias, la duración de Devil May Cry 4 juega a su favor a pesar de la utilización reiterada de los mismos escenarios para varias misiones.

Incluye un modo online, aunque sólo sirve para comparar nuestras puntuaciones en el juego con las de nuestros amigos y algunos extras en forma de galerías, fichas de personajes, etc.

Pero el nuevo protagonista de Devil May Cry 4 guarda un as bajo la manga para ganarse nuestra simpatía en forma de un tremendo brazo demoníaco, el Devil Bringer, que nos brindará combos y utilidades de una espectacularidad soberbia.Con una fuerza tremenda con la que podremos "manpolear" a los titánicos jefes finales, su utilidad para desplazarnos largas distancias, hace que sea uno de los mayores atractivos del juego y una de las pocas novedades reales.

Ahora bien ¿el cambio de protagonista está justificado? Parece ser una práctica cada vez más habitual el de cambiar de protagonista a las sagas que mayor éxito tienen en nuestras consolas con cada cambio generacional. Quizás con la intención de adaptarse al público real de la nueva plataforma. Sin embargo el resultado es muy distinto cuando tenemos en cuenta el carisma y simpatía que se establecen con nuestros héroes virtuales.
En definitiva es un cambio o novedad que no se reclama.

Devil May Cry 4 - Último trailer:Increíble comienzo de juego, increíble gameplay.

Argumento

Teniendo en cuenta que se trata de un juego de acción rápida es de esperar que el argumento no sea del nivel de J. R. R. Tolkien pero tampoco llega al nivel de lo aceptable porque es poco menos que nulo o inexistente.
Se coge por los pelos la motivación que pone a nuestros personajes frente a hordas de demonios con la misión de aniquilarlos con todo los métodos que se nos brinden.
La incursión de personajes secundarios es enigmática e insulsa.
Comenzamos controlando a Nero y enfrentándonos con Dante (qué mejor modo de representar la ruptura con nuestro anterior protagonista) el cual ha asesinado a un sacerdote durante la ceremonia en honor al gran Sparda.

Gráficos

El nivel gráfico está a la altura de las circunstancias. Se definen con una gran solidez, con unos efectos que acompañan la espectacularidad de la composición de los enormes jefes finales y la estética gótico/barroca que hace inconfundible el mundo de Devil May Cry. A pesar de lo lúgubre es incuestionable que se trata de un título de gran atractivo, pues la belleza no está ligada tan solo al cielo, también se encuentra en el infierno.

Sistema de mejora

Como es habitual en Devil May Cry, contamos con la posibilidad de dirigir la evolución de nuestro protagonista a nuestro antojo y así potenciar aquellas habilidades o armas con las que más cómodos nos encontremos luchando.Para los que no quieran devanarse los sesos con esto o simplemente les aburra, existe un sistema de automejora siguiendo tan solo tres parámetros que lo simplifican todo al extremo. Es de agradecer. Nuevamente la acción directa se potencia. La diversión con Devil May Cry está asegurada con un sistema de puntuación de la SS a la D que valora nuestras cualidades como cazador de demonios.

Jugabilidad

No podía ser de otra forma: es rápida, sencilla y asequible para cualquiera. En pocas horas de juego serás capaz de encadenar combos casi infinitos, vistosos y sobre todo contundentes.
Quizás la jugabilidad se vea mermada por la cámara que a pesar de que no sea fija en algunas ocasiones, sigue dificultando tener una visión completa de todo lo que nos rodea, incluso de nuestros enemigos.

Sonido

Un juego de acción demoníaca con una ambientación gótica/barroca no puede estar mejor acompañado y reforzado por un estilo musical que no sea el hard rock. Refuerza el frenesí de la lucha y nuestro paso por el mundo Devil May Cry.
Pero no es oro todo lo que reluce, nos encontramos con otro título importante de nueva generación que no está doblado, aunque sí traducido.
Lo más negativo sin embargo no es que tan solo esté traducido, sino que los títulos en letras blancas y de pequeño tamaño son casi ilegibles siendo incluso más fácil entender el idioma de Shakespeare que leer los rótulos. Incomprensible.


Devil May Cry 4 es un título imprescindible que por suerte podrá disfrutar los usuarios de cualquiera de las plataformas: PlayStation 3, Xbox 360 o PC.
Retomar todo aquello que convirtió al primer título en un éxito y elevarlo al potencial de nueva generación es una apuesta segura para la diversión. Es un juego de una velocidad frenética, de acción en mayúsculas, con unos gráficos sólidos, una estética muy original y propia de la saga: el ambiente infernal, los jefes finales gigantescos en unas localizaciones lúgubres de estilo gótico con el hard rock acompañándonos mientras realizamos combos continuos con todo tipo de armas, espadas, incluso un brazo diabólico.
Las partes más negativas están orientadas a un cambio de protagonista quizás injustificado, y más si tenemos en cuenta las similitudes que guardan Nero y Dante y una traducción deficiente por algo que parece de principiante: los rótulos en ocasiones no son legibles. >>by Agustín B.

Lo bueno:
- Unos gráficos sólidos y espectaculares.
- Grandes dosis de diversión propiciada por una jugabilidad sencilla.
- El uso del Devil Bringer: no todos los días podemos hacer uso de un brazo demoníaco.
- Contar con la posibilidad de desarrollar a nuestros personajes de forma automática.
- Unos jefes finales colosales.
- La ambientación.
- El apartado musical, acorde y rotundo.
- La vida del juego: 20 misiones a lo que se suman misiones secretas, extras y la función online.
- La espectacularidad de los combos.

Lo malo:
- No está doblado y está deficientemente traducido.
- No tiene mayores novedades que la del cambio de protagonista.
- La carencia de un argumento algo más profundo y mejor elaborado.
- El uso reiterado de los mismos escenarios.

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