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Espiritualmente sigue las reglas marcadas por Kojima en su momento, pero genéticamente ha sido retocado para sobrevivir en una PSP. Puede que por fin estemos ante un Metal Gear con identidad propia que se infiltra sigilosamente en PSP, dejando atrás un comienzo un tanto espeso en el mundo de la portabilidad. Metal Gear Solid: Portable Ops es el juego que esperábamos en PSP, o quizás no, pero es acción, es sigilo y ante todo es sinónimo de mucha jugabilidad.

¿Cómo? ¿Ya llevo unas 7 horas de juego? Qué me dices!!! Eso es lo que te pasará cuando comiences a jugar a Metal Gear Solid: Portable Ops.El tiempo parece desaparecer, esfumarse entre tus manos, y posiblemente en ello radica el secreto de Metal Gear Solid: Portable Ops: el juego consigue absorber al jugador y trasladarlo al verano de 1970, año en al cual la guerra de Vietnam era el día a día del ejército americano, las tensiones con la Unión Soviética caldeaban el ambiente en medio de una Guerra Fría que cada día se hacía más enrevesada y complicada, y en medio de todo ello, un hombre conocido como Big Boss emprenderá un nuevo camino alejándose del papel de héroe legendario para convertirse en líder.

Y es que el extremo calor de la selva suramericana no es el escenario ideal para iniciar una revuelta, y menos aún si Big Boss se encuentra solo. El planteamiento ideado por Kojima para dar forma Metal Gear Solid: Portable Ops consiste en un reclutamiento constante de nuevos aliados liderados por Big Boss y coordinados logísticamente por Roy Campbell desde un centro de operaciones móviles. Ante nosotros tenemos un extenso escenario de operaciones sobre el cual movilizar unidades espías para obtener información y actuar en las sombras mientras otro grupo especial, dirigido por el propio Snake, se encarga de ejecutar las acciones más impactantes.

Esta guerra no la podrá ganar un solo héroe, en esta guerra hasta el más importante de todos los soldados necesita ayuda. La metamorfosis de Snake. Nos encontramos ante un capítulo de la serie en el cual vemos una transformación del personaje, hasta ahora hemos visto a Snake como un héroe independiente, solitario, pero ahora vemos como su influencia le ayudará a conseguir nuevos aliados para afrontar las misiones, vemos a un Snake más líder y con muy buenas dotes dialécticas para convencer a sus enemigos a que se unan a su causa.

Esto en el juego lo vemos reflejado en una especie de manager en el cual, cada enemigo capturado se convierte en una pieza imprescindible para nuestro ejército. Cada enemigo capturado tiene un nombre y unas habilidades que debemos de saber administrar para conseguir de él el 100% de su capacidad: los hay que son buenos en el combate y otros son buenos ingenieros o médicos. Asumiendo el papel de líder debemos decidir si llevarlos al campo de batalla o bien destinarlos a grupos de investigación o unidades espías.
Los grupos de investigación (técnica, médica) están destinados a la creación de nuevas armas, medicamentos que podremos utilizar según los crean.
Las unidades espías nos ofrecen información de objetos u objetivos interesantes que se encuentran en diferentes localizaciones del escenario de operaciones. En otras palabras, equivalen a misiones secundarias de abastecimiento o reclutamiento.


Este planteamiento modular del juego ofrece la posibilidad de portabilidad que buscamos en un juego propio de PSP, pensado y desarrollado a conciencia para una plataforma de juego portátil.Es decir que nos vamos a encontrar ante una sucesión de misiones independientes en escenarios de una extensión limitada sobre los cuales hemos de llevar a cabo una serie de objetivos. Fácil y sencillo. Como mucho completar una misión, dependiendo de lo patoso que seamos, puede perfectamente a llevarnos unos 20, 30 minutos, no mucho más.

Técnicamente estamos observando en PSP la adaptación del motor gráfico de Snake Eater de PS2 en la pantalla de una portátil. Más no se le puede pedir. Obviamente todo el equipo de Kojima ha utilizado todas las artimañas posibles para conseguirlo, pero el resultado es más que satisfactorio. Medallita de oro y conmemoración especial para el modelado de los personajes, eso sí, todos basados en el mismo molde, pero se observa hasta el último detalle.

Como conclusión podemos decir que en un capítulo imprescindible dentro de la saga Metal Gear.
Continúa la historia que pudimos ver en Snake Eater de PS2 y nos deja conocer mucho más de cerca las inquietudes, deseos y forma de actuar de los personajes que han hecho grande una saga como es esta. Kojima en plena forma, ofreciendo un canto antibelicista plasmado en un videojuego lleno de emoción, sigilo y mucha acción. Imprescindible para los fanboy de la saga, recomendado si se es usuario de PSP, odiado y repugnado para los de gatillo fácil que busquen algo más casual para pasar el rato. >>by Redacción Juegos.

Lo bueno: sencillamente el título en si es de extrema belleza. Tiene todos los ingredientes que busca un seguidor de Metal Gear, pero con limitaciones como escenarios cerrados. Modo multijugador y mucha rejugabilidad de los escenarios.

Lo malo: Si nos ponemos muy estrictos podemos machacar la ausencia de secuencias cinemáticas a las cuales nos tienen acostumbrados. Así como el planteamiento de escenarios limitados que rompe la posibilidad de contar una historia más épica. Posiblemente la cámara y controles, pero no es fallo del juego, sino de la consola. Bastante que han hecho para adaptarlo.

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